Un comienzo con vuelo / Ángeles Garciolo

                                              UN COMIENZO CON VUELO

                                             Ángeles Garciolo


                                Imagen: IA Gemini


          Allí, sentada frente al armario, lucía una expresión que reflejaba indecisión e ilusión. Revolución  impaciente en sus piernas, como la urgencia de una bailarina que no puede dejar de moverse. Sus ojos se abren paso entre perchas llenas de prendas que intenta combinar, escaneando con su mirada curiosa y exploradora, un detalle especial. Detiene su atención en ese vestido amarillo de frunces azules, con un lazo del mismo color y falda de vuelo. Su gesto de ojos abiertos y leve sonrisa, es de haber encontrado el traje impecable para un día tan importante. Sofía extiende los brazos para tocar la suavidad de la tela, como si acariciara la promesa de un gran día. Coge el vestido del armario, lo coloca sobre la cama, para observar con certeza, qué zapatos podrán acompañar el conjunto perfecto. Tras recorrer varias veces el desorden de su habitación, captan su atención esos zapatos azules con grandes hebillas y que suenan al caminar como si llevase tacones. Se acomoda el vestido, calcetines de volantitos blancos, sus zapatos de grandes hebillas y corre hacia el espejo. Observa como vuela la falda, como taconean sus pies, mientras su pelo alborotado acompaña el movimiento de su sonrisa ante lo que ve. En el espejo Sofía es una niña radiante con ojos brillantes; la falda amarilla aún ondea suavemente tras su parada, y el clic clic de sus zapatos azules parece marcar un ritmo secreto de aventura. Desayuna de pie para no manchar lo que será su armadura y de prisa para llegar pronto al que será sin duda un día de nuevos comienzos. Su madre le ajusta el lazo del vestido mientras engulle el último bocado de su tostada con tomate. Se apresura hacia el dormitorio con cara de casi olvido, a buscar la mochila que con tanta ilusión preparó la noche anterior. La abre, se asegura de que todo está correcto, que no falta detalle e inclina la cabeza ahondándola en olor a lápices y libros nuevos. El aroma a papel y madera la envuelve como un abrazo silencioso. Cierra la mochila y por un instante se detiene: ve su reflejo fugaz en el espejo y sonríe casi sin darse cuenta. Ahora sí, corre hacia la puerta, su falda volando tras ella, el sutil taconeo de sus zapatos y el sonido de las ruedas de la mochila que arrastra sujetando con fuerza. Con la otra mano, agarra a su madre como el timón de un barco, la mira con ojos llenos de brillo y de una gran sonrisa que le marca un hoyuelo, e inhalando fuerte el aire deja caer como en un suspiro: Estoy lista.


¿Quién es la protagonista de esta crónica?¿Cuál es el tema principal que relata?¿Por qué es un día especial para ella?


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