Secuencias narrativas

 

LAS SECUENCIAS NARRATIVAS

 

                                                     Imagen: @playbuzz en Pinterest


Además de la narración propiamente dicha, el relato de acontecimientos que le ocurren a uno o varios personajes, en la escritura narrativa encontramos otras formas de discurso que hacen más ameno el relato o agregan información relevante al lector: las secuencias narrativas: las básicas son, la descripción, el diálogo y la argumentación. Pensemos en la escritura narrativa no como un bloque, sino como una serie de secuencias en las que encontramos distintas formas de escritura, que se van alternando. Como las escenas de una película.

 

LA DESCRIPCIÓN

 

Describir es decir las características de una persona, objeto o lugar. En la escritura narrativa de ficción (cuento o novela) o no ficción (crónica, reportaje, entrevista) se utiliza para dar información relevante al lector sobre los personajes que protagonizan el relato, y así también sobre el lugar donde ocurrieron los hechos, la época (en el caso de un relato ocurrido en otro tiempo distinto al presente). Hay géneros como el realismo mágico latinoamericano en los que la descripción del contexto es fundamental, el lugar donde ocurren los hechos cobra un gran protagonismo en la historia.

 

 

La descripción de personas

 

Al describir personas el autor puede hacerlo de dos maneras:

1.-La descripción física: aspecto físico, visible, del personaje. ¿Cómo es?¿De qué raza?¿Qué edad tiene?¿Es niño, joven o ya adulto?¿Es hombre o mujer?¿A qué clase social pertenece?¿Tiene alguna discapacidad?¿Es alto o de baja estatura?¿Es delgado o más bien acuerpado?¿Es atractivo o su aspecto no es agraciado? Las características físicas de un personaje pueden determinar el curso de un relato. Lo importante en un relato es destacar aquellos aspectos físicos del personaje que son relevantes para la historia. Si te excedes en la descripción de los personajes vas a detener en exceso la historia y aburrirás al lector. El personaje protagónico amerita una mayor descripción que un personaje secundario, del cual puedes dar unos pocos rasgos y es suficiente.

 

Ejemplo:

 

Abuelita es muy vieja, tiene muchas arrugas y el pelo completamente blanco, pero sus ojos brillan como estrellas, solo que mucho más hermosos, pues su expresión es dulce, y da gusto mirarlos. También sabe cuentos maravillosos y tiene un vestido de flores grandes, grandes, de una seda tan tupida que cruje cuando anda. Abuelita sabe muchas, muchísimas cosas, pues vivía mucho antes que papá y mamá, esto nadie lo duda. Tiene un libro de cánticos con recias cantoneras de plata; lo lee con gran frecuencia. En medio del libro a una rosa, comprimida y seca, y, sin embargo, la mira con una sonrisa de arrobamiento, y le asoman lágrimas en los ojos.” (“Abuelita” de Hans Christian Andersen)

 

2.-La descripción psicológica: La descripción psicológica de un personaje puede ayudarnos a entender sus motivaciones. Es una descripción más compleja en tanto nos habla de aspectos no visibles del personaje. ¿De qué manera pueden expresarse cuando escribimos un relato? Pueden expresarse a través de su forma de pensar y de actuar, la manera en que ve la vida, la manera en que se relaciona con los otros personajes del relato, qué dicen de él los otros personajes. Por ejemplo, un personaje ambicioso actuará de acuerdo a sus intereses, aquello que desea lograr; un hombre o una mujer enamorados actuarán de determinada manera; una persona altruísta buscará ocasiones para ayudar a los demás; un niño perdido actuará de determinada manera.


"Es noble tu naturaleza, pero temo que está demasiado llena de la leche de la humana ternura para tomar el camino más corto. Deseas ser grande; no te falta ambición, pero te falta la maldad que debe acompañarla. Lo que deseas altamente, lo deseas santamente; no querrías jugar falso, y sin embargo ganarías malamente." (Lady Macbeth, Shakespeare)


"Sentí que una negra ola de fango inundaba mi alma. Era una mezcla de celos, de rabia, de impotencia. Pensaba que ella compartía con otros ese mismo cielo, esas mismas miradas, y que yo era solo un accidente en su vida, un juguete de su aburrimiento. Odié su sonrisa y odié el aire que respiraba lejos de mí." (El túnel, Ernesto Sábato)



 "—¡Ah! ¡Aquí está usted! —exclamó mirando a Jean Valjean—. Me alegro de verle. Pero ¡cómo! Le había dado también los candelabros, que son de plata y valen muy bien doscientos francos. ¿Por qué no se los ha llevado con sus cubiertos? Jean Valjean abrió los ojos y miró al venerable obispo con una expresión que ninguna lengua humana podría describir." (En este fragmento de Los miserables de Víctor Hugo el obispo Myriel salva a Jean Valjean de volver a la cárcel tras haberle robado unos candelabros de plata, regalándoselos para transformar su alma)      


De acuerdo a si cambia o no su configuración en el relato. Tenemos la descripción de dos tipos de personajes:

1.- Personajes planos: su configuración no cambia en el relato, permanece igual.

2.- Personajes redondos: su configuración cambia en el relato a través del tiempo, según las situaciones que enfrenta.

 

El reto de un escritor es lograr que el personaje cobre vida para el lector describiendo algunos aspectos físicos y psicológicos de su personaje. Hay personajes que siendo de ficción se han vuelto reales en el imaginario colectivo y han permanecido en el tiempo, como Don Quijote, Caperucita Roja, Don Juan Tenorio.

 

Hay situaciones que pueden afectar la manera en que un autor presenta el personaje, según quien narra la historia. Un niño ve las personas y los acontecimientos de manera diferente a un adulto, una persona de edad avanzada ve afectada su percepción. De igual manera uno de los personajes puede inducir a otro para que vea un personaje de determinada manera según su conveniencia, de manera positiva o negativa. En la novela Don Quijote de la Mancha Dulcinea es una idealización del personaje protagónico, Don Quijote, que no tiene nada que ver con la realidad. El personaje real es una mujer vulgar de pueblo, que ha sido idealizada por Don Quijote. Los personajes es necesario colocarlos en su contexto, existen en la medida en que cumplen una determinada función dentro del relato.

 

La descripción de seres vivos no humanos

 

Cuando describimos seres vivos no humanos en un relato, al igual que lo hacemos con los seres humanos, podemos describirlos según su aspecto físico o describiendo su comportamiento. Lo fundamental es que tengan un papel protagónico en la trama del relato. Si menciono una mascota o un lobo que aúlla en medio de la noche o unos pájaros que cantan, son descripciones que deben contribuir a crear la atmósfera del relato o tienen un papel protagónico. Es el caso del relato “Flush” de Virginia Woolf o la descripción que nos hace Herman Melville de Moby Dick.

 

Tenía ese matiz especial marrón oscuro que reluce al sol «como el oro». Sus ojos eran «unos ojos atónitos color avellana». Las largas orejas «le enmarcaban la cabeza como una capota», sus «piececitos» estaban «endoselados con mechones» y la cola era ancha. Pese a las inevitables concesiones a las exigencias de la rima y a las inexactitudes de la dicción poética, todas esas peculiaridades habrían sido aprobadas por el Spaniel Club. No podemos dudar de que Flush era un cocker de casta, perteneciente a la variedad rojiza dotada de todas las excelencias que caracterizan a su especie.


"Lo que más que ninguna otra cosa distinguía a la ballena blanca de todos los demás cachalotes, era una frente peculiar, blanca como la nieve y arrugada, y una alta joroba piramidal de un blanco plateado. Estas eran sus notas prominentes (...). El resto de su cuerpo estaba tan marcado con rayas y manchas, que al final había adquirido una tonalidad general difusa, de una blancura lechosa (...). Pero no era tanto su tamaño, ni tampoco su color conspicuo, lo que más terror inspiraba, sino aquella inteligencia maligna y deliberada que, según los testimonios, había manifestado repetidas veces en sus acometidas." 

 

 

 

La descripción de objetos

 

El incorporar objetos en un relato, al igual que ocurre con los seres vivos no humanos, no es azar, debe contribuir a crear una determinada atmósfera, nos sirve para vincular a los personajes con una determinado contexto social o profesional. Un lugar lleno de objetos da una sensación de caos, de desorden, mientras un espacio vacío o con pocos objetos bien organizados nos ubica en otro contexto. La descripción del taller de un artista, la sala de espera de un consultorio médico, una calle llena de basura, los objetos de la habitación de un personaje o el coche que conduce. Como expresara Chejov: "si un rifle aparece colgado en la pared en el primer acto, debe dispararse en el tercero". Cuando escribimos no debemos incorporar lugares ni objetos al azar. Tienen una función dentro de la trama.


"En el centro de la habitación, sujeto a un caballete vertical, se levantaba el retrato de cuerpo entero de un joven de extraordinaria belleza física, ante el cual, a corta distancia, estaba sentado el pintor, Basil Hallward... El pintor contempló la forma graciosa y hermosa que con tanta habilidad había reflejado en su arte, y una sonrisa de placer cruzó su rostro... 'Es tu obra maestra, Basil, lo mejor que has hecho nunca', dijo Lord Henry solemnemente. 'Tienes que enviarla el año que viene a la Grosvenor. La Academia es demasiado grande y vulgar'." (El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde)


"Entraron en la pocilga de la carnicería, donde los hermanos Vicario guardaban sus herramientas de trabajo. Eran dos cuchillos de destazar, uno de ellos de veinticinco centímetros de largo por cuatro de ancho, con una hoja desgastada por el uso que servía para despostar los cerdos, y otro más corto y ancho... Los pusieron a afilar en la piedra giratoria de la carnicería, bajo la luz del amanecer, con una parsimonia que parecía un rito religioso." (Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez)


"La piedra que Nakata sostiene entre sus manos es, a primera vista, una piedra completamente ordinaria. Es de un color gris mate, oblonga, del tamaño de un pan grande, y pesa lo suyo. No tiene inscripciones ni formas llamativas. Sin embargo, Nakata siente que esa piedra respira. Siente una pulsación sorda que emana de su núcleo... 'Esta es la piedra de la entrada', se dice a sí mismo. Sabía que si no lograba voltearla, las cosas del mundo jamás volverían a encajar en su sitio." (Kafka en la orilla, Haruki Murakami)



 

La descripción de lugares

 

La descripción de espacios y lugares nos permite ubicar al lector en un determinado contexto. Si ubicamos nuestro relato en una gran ciudad pueden ocurrir situaciones que por lo general no ocurren en un pueblo de provincia o en una ciudad pequeña. No es igual escribir un relato que ocurre en una habitación, un espacio íntimo, que ubicarlo en un espacio público, una calle, un aeropuerto, un centro comercial, una gran tienda por departamentos. Dependiendo de lo que queramos contar ubicamos a nuestros personajes en un determinado contexto y lo describimos, para transportar al lector allí. Por ejemplo, si nuestro personaje es femenino, debemos describir cómo es su entorno o si es un niño, cómo vive el espacio al cual pertenece:

"Entramos en una alcoba tibia, perfumada de un aroma espeso a maderas y resinas. La luz de las bujías temblaba sobre el raso de las colchas y encendía los espejos de marco dorado. Sobre el tocador, peines de carey, frascos de cristal tallado llenos de esencias densas y horquillas de plata yacían dispersos, como si una mujer acabara de abandonar la estancia. El lecho, inmenso y blanco, parecía un altar en penumbra. Toqué la seda de las cortinas; estaba fría, pero el aire del cuarto guardaba un calor casi carnal, el latido de un secreto encerrado entre esas cuatro paredes." (La última niebla, María Luisa Bombal)

"El palacio de la avenida Salaverry era enorme, con un jardín inmenso y una piscina que Julius nunca usaba porque le daba miedo... Su dormitorio quedaba en el segundo piso, al fondo de un pasadizo largo, lleno de alfombras que amortiguaban sus pasos. En su cuarto había juguetes costosos, trenes eléctricos que casi nunca funcionaban y un oso de peluche enorme al que le faltaba un ojo. Julius se pasaba las horas mirando por la ventana hacia el jardín de los carruajes, o conversando con la servidumbre en la cocina, porque en esos salones tan grandes y elegantes, llenos de jarrones de porcelana que no se podían tocar, las palabras de los grandes sonaban frías y distantes." (Un mundo para Julius, Alfredo Bruce Echanique)


La Descripción Dinámica y el Umbral (Salvación o Peligro)

En un relato el personaje puede moverse, y entonces cambian los lugares, la ubicación, o puede permanecer en un mismo sitio. El hacer una descripción dinámica o estática dependerá de la historia que queremos contar. Entrar o salir de un lugar puede ser determinante en la historia, atravesar una puerta o no hacerlo, huir de un lugar o llegar a un determinado lugar y estar a salvo. El acto de cruzar un umbral (una puerta, una frontera, un límite natural) cambia por completo las reglas del juego: pasar de un lado a otro significa salvar la vida o caer en la boca del lobo.

"¡Empuja! ¡Empuja! —gritó la voz de Sam en la oscuridad—. Los cascos de los caballos resonaban ya en el embarcadero de madera detrás de ellos... Con un último esfuerzo, la balsa se despegó de la orilla y se adentró en la corriente rápida y negra del río. Apenas a unos metros de distancia, en el borde mismo del agua, se recortó la silueta del Jinete Negro, inmóvil, como una sombra más densa que la noche. El agua ancha y profunda los separaba ahora. Estaban a salvo, al menos por esa noche, en la otra orilla." (El señor de los anillos, J.R.R. Tolkien)


"Se adentró un poco más y descubrió que una segunda fila de abrigos colgaba detrás de la primera... Dio otro paso adelante, y luego dos o tres más, esperando sentir la madera del fondo del ropero. Pero no sintió nada. 'Esto debe ser un ropero enorme', pensó Lucy. De pronto, notó que lo que rozaba su cara ya no era suave piel, sino algo duro, áspero y frío. '¡Qué extraño!', exclamó, '¡parecen ramas de árboles!'. Un momento después vio que bajo sus pies no había madera, sino una nieve blanda que crujía. Una luz brillaba a lo lejos... Había dejado atrás la habitación." (Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero – C.S. Lewis)


Los lugares de tránsito o "No lugares"


El antropólogo Marc Augé definió los "no lugares" como aquellos espacios de transitoriedad que no tienen suficiente importancia para ser considerados "lugares" tradicionales (hoteles, aeropuertos, carreteras, trenes). Nadie vive ahí; la gente solo los usa para ir de un punto A a un punto B. Sin embargo, en la literatura son minas de oro porque el aislamiento y el movimiento forzado obligan a que las historias ocurran.


"El Orient Express había chocado contra una enorme duna de nieve cerca de Vinkovci y se encontraba completamente detenido. En el interior del vagón de primera clase, el ambiente era opresivo. Aquel largo pasillo estrecho, flanqueado por puertas idénticas de compartimentos, se había convertido en un mundo flotante, aislado del resto de la civilización. Desconocidos de distintas nacionalidades, atrapados en un espacio diseñado solo para pasar de largo, ahora se miraban con desconfianza. El movimiento se había detenido, pero la trama acababa de arrancar." Asesinato en el Orient Express, Agatha Cristie


 "La carretera nos llamaba de nuevo. Detrás quedaban las luces de la ciudad y ante nosotros se abría la cinta gris de la autopista, huyendo hacia la noche de Texas. Los postes de luz pasaban a toda velocidad, rítmicos, como segundos que se pierden. En una estación de servicio en mitad de la nada, el olor a gasolina y el café recalentado eran nuestro único hogar. No importaba a dónde íbamos, lo único que importaba era el viaje en sí, el movimiento salvaje bajo las estrellas." (En el camino, Jack Kerouac)


EL DIÁLOGO

 

El diálogo, uso de la conversación entre dos o más personas, puede introducir en un relato una pausa entre las acciones que lo conforman, darnos información adicional sobre los personajes o agregar un elemento nuevo que desencadena nuevas acciones.

 

Esta conversación puede presentarse de dos maneras: de manera directa, en la que se trascribe la conversación entre los personajes:

Pedro dijo: Ya no confío en mi amigo Juan.

¿Por qué ya no confías en él? Le preguntó su madre.

−Ha estado actuando de manera muy extraña. Como si ocultase algo.

 Así también el diálogo puede aparecer en un relato de manera indirecta, alguien recuerda lo que dijo un determinado personaje, pero no se transcribe la conversación en sí:

 “Pedro le dijo a su madre que ya no confiaba en su amigo Juan, que estaba actuando de manera muy extraña, como si ocultase algo y se fue de manera apresurada”.


"—¿Vino usted a buscar a su padre? —me preguntó.

—Sí —le dije.

—¿Y cómo es él? —volvió a preguntar.

—No lo conozco —le contesté—. Solo sé que se llama Pedro Páramo.

—Ah, vaya. Me pareció que era él quien me lo había dicho. Pero entonces, ¿usted no es de aquí?

—No, vengo de lejos." (Pedro Páramo, Juan Rulfo)

 

LA ARGUMENTACIÓN

 

Argumentar es defender una idea u opinión aportando un conjunto de razones que justifiquen nuestra postura. Tiene dos finalidades básicas confirmar o refutar un planteamiento o teoría. Su función última es convencer al receptor para que piense o actúe de determinada manera.

 

Las justificaciones para que sean aceptadas por quien nos lee o escucha deben estar respaldadas de dos maneras:

 

1.-Un hecho observable: lo que está a la vista no necesita explicación.

2.-El razonamiento lógico: Hay una conexión lógica entre la justificación y la idea propuesta.

 

Por lo general las personas aceptan como justificación válida aquellas ideas que se corresponden con sus propias creencias y valores. En el campo académico se dan por ciertas aquellas ideas de teorías ya verificadas y aceptadas. Por lo general aceptamos o damos por ciertas las ideas expresadas por una persona de autoridad. Pero también en algunos casos podemos dejarnos convencer por argumentos que apelan a nuestra sensibilidad, nuestros sentimientos.

¿Cómo se expresa la argumentación en un texto de ficción narrativo? Cuando alguno de los personajes o el narrador expresa sus ideas en el relato.

 

Ejemplo:

 

"Yo no maté a un ser humano, maté a un principio. Maté a una vieja piojosa y malvada que solo hacía daño a los demás. Si un hombre extraordinario necesita, para el bien de la humanidad, pasar por encima de un cadáver o de un charco de sangre, creo firmemente que tiene el derecho moral de hacerlo en su propia conciencia. El fin justifica los medios si el resultado es la salvación de miles de personas honestas de la miseria." Crimen y castigo – Fiódor Dostoyevski

De modo que el paisaje que atisbas al empezar una obra de ficción es como un largo collar de oscuridad iluminado de cuando en cuando por una gruesa perla iridiscente. Y tú vas avanzando con esfuerzo por el hilo de sombras de una cuenta a la otra, atraída como las polillas por el fulgor, hasta llegar a la escena final, que para mí es la última de estas islas de luz, una explosión radiante. Por cierto que cada novela tiene pocas perlas: con suerte, con muchísima suerte, tal vez diez.

(Tomado de “La ridícula idea de no volver a verte” de Rosa Montero)


Si hacemos analogía con el cine, podemos decir que:


En la Descripción: El narrador es como el director de la película que hace un primer plano a un objeto o congela la imagen.

En el Diálogo: Es como cuando la cámara de una película enfoca a los actores cara a cara y escuchamos lo que dicen.

En la Argumentación: Entramos en la mente del personaje en voz en off mientras justifica sus decisiones o debate sus razones.


En el siguiente fragmento te muestro una secuencia narrativa donde puedes encontrar descripción, diálogo y argumentación. ¿Puedes diferenciar dónde está cada una de las secuencias narrativas?


El viejo faro de la isla se alzaba como un colmillo de piedra negra contra el cielo de la tormenta. En su interior, las paredes de madera crujían bajo el ataque del viento, y una capa de salitre gris cubría los cristales rotos del suelo, donde el agua de mar ya empezaba a estancarse formando pequeños charcos brillantes.

Martín miró el mar embravecido y luego se giró hacia su compañera.

—Tenemos que apagar la linterna del faro ahora mismo, Elena —dijo con la voz rota por el miedo—. Si los barcos ven la luz, sabrán que estamos aquí y encallarán contra las rocas tratando de buscarnos.

Elena sacudió la cabeza, dio un paso al frente y se interpuso entre él y los controles.

—¡No lo voy a permitir, Martín! Apagar esa luz en mitad de una tormenta es un asesinato, no una estrategia. Si la apagamos, salvamos nuestras vidas hoy, pero condenamos a decenas de marineros inocentes a morir ahogados en la oscuridad. El deber de este faro es proteger a los que están en el mar, no servir de escondite para nuestros temores. Por lo tanto, la luz se queda encendida, porque nuestra supervivencia no vale más que la de toda una tripulación.


Nos vemos en una próxima oportunidad. Si te fue útil esta información, déjame comentario, guárdala o compártela. Le puede ser útil a otros amigos. 




 

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