Escritura biográfica
Imagen: Susan Fox
La escritura biográfica es uno de los subgéneros narrativos de no-ficción. Nos muestra la historia de vida de una persona desde su nacimiento hasta su muerte, o hasta el momento actual, contando episodios relevantes, sus logros, sus fracasos, aspectos que puedan ser interesantes. Por lo general está escrita en tercera persona y ubica su vida dentro de su contexto familiar, social, cultural o histórico. Esto tiene especial importancia si se trata de un personaje del pasado, de otra época histórica. Aunque en principio pedimos veracidad a este tipo de escritura, al ser un texto que está basado en hechos reales, efectivamente ocurridos, como cualquier otro texto literario, puede tener aspectos en que el autor utiliza la imaginación o las figuras literarias, para crear un efecto estético. Así también quien escribe puede destacar determinados acontecimientos y velar otros. Hoy en día el relato biográfico podemos encontrarlo no sólo en forma escrita sino también en forma audiovisual o multimedia.
Según quién escribe el texto, y la forma de narrarlo, podemos encontrar diversas formas de escritura biográfica:
Biografía: En la biografía, propiamente dicha, una persona distinta al biografiado escribe su historia de vida. En algunos casos es una biografía autorizada, o incluso encargada por la persona, y a partir de lo conversado en diversas entrevistas se construye la obra; pero en otros casos, hay biografías no autorizadas, con las cuales la persona no está de acuerdo en la manera en que el autor ha abordado los hechos narrados. Esto suele ocurrir con biografías de personajes públicos como los políticos, los artistas consagrados. En otros casos, el personaje no está vivo, y el autor realiza un trabajo de investigación histórica, hemerográfica, audiovisual, para escribir la obra.
Autobiografía: En el caso de la autobiografía está escrita por el mismo personaje de quien habla el relato, en primera persona y sin ayuda exterior. El autor puede hacer un relato cronológico secuencial de las distintas etapas de su vida; pero también puede elegir comenzar el relato de su vida comenzando por un hecho excepcional y luego hacer una narración retrospectiva hacia el pasado. En el caso de las memorias, el escritor escoge sólo una época o aspecto determinado de su vida y la cuenta en detalle, pero no ofrece su biografía completa. Porque la finalidad de este tipo de textos es ofrecer al lector su testimonio de ciertos hechos como testigo o participante.
El diario: Son relatos autobiográficos escritos en forma cronológica, que van dando cuenta de acontecimientos que le ocurren a quien escribe. El detalle que diferencia este tipo de escrito biográfico está en la periodicidad, se anota según la fecha y se hacen anotaciones de manera fragmentaria. Pero en realidad, por lo general no son anotaciones diarias, y en algunos casos no tienen fecha precisa. Suelen ofrecer una interpretación subjetiva, intimista de lo narrado. Según el tema hay distintos tipos de diarios, aunque solemos vincular el diario a la anotación intimista. El diario literario se centra en observaciones de lectura y escritura, el diario del científico en anotaciones de investigaciones en una determinada rama del saber, el diario de viajes, como su nombre lo indica, da cuenta de ciudades y lugares visitados por el autor, o del trayecto entre uno y otro lugar. Cristóbal Colón, por ejemplo, nos ofrece en su diario una semblanza del trayecto de su viaje a América y luego describe con sorpresa el nuevo mundo encontrado.
Las cartas: Generalmente las cartas no se escribían para ser publicadas ni para ser un documento público, pero sin duda pueden ofrecernos aspectos interesantes sobre quienes las escribieron. En nuestros días de la comunicación inmediata ya no escribimos esas largas cartas, las cuales se enviaban cuando la distancia nos separaba de personas queridas, y esperábamos con cierta ansiedad la respuesta.
En la escritura literaria se ha utilizado el género biográfico a través del tiempo como recurso estético. Recuerdo, por ejemplo, la novela epistolar "Las amistades peligrosas" de Pierre Choderlos de Laclos, publicada en 1782. En tiempos más recientes, la gran escritora franco-belga, Marguerite Yourcenar escribió "Memorias de Adriano", publicada en 1951, en la que ficcionalizó en forma de novela la vida del emperador romano Adriano. Son dos buenos ejemplos del uso literario del género biográfico. Hay obras en las que resulta más difícil establecer las fronteras entre realidad y ficción. Pienso en "El amante" de la escritora y cineasta francesa Marguerite Duras, de la cual hay una excelente versión cinematográfica.
¿Te gusta la escritura biográfica?¿Te animas a escribir algún texto? En las próximas entradas compartiré algunos textos de mis alumnos del Taller de Escritura Creativa "Voces de la bahía" de La Herradura.

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